Quiebre de cosmos
ausencia de historia
corroído misterio antiguo
agujas quietas de tiempo
en relojes sin impasibles
Esmeralda abisal y eterna
donde las gaviotas ebrias de espacio
dibujan sombras en el viento
y escriben una y otra vez
siluetas negras en la playa.
En el hogar apagado
duermen cenizas antiguas
piel de estaciones.
La nube baila pentagramas
y la colorida falda de la tarde
acuchilla feroz la lejanía
filtra la puerta el silencio
a pesar de la cigarra y el grillo.
se pincelan los ojos de sueño.
La madre mece vuelos de espuma
El mar amante fugaz
besa la arena dormida
martes, 2 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario