Penumbra
todo puede suceder
sombra de siesta
parra y racimo
silencio verde
Las viajeras del viento
dibujan nidos.
su rectilínea boca
no se atreve
al asombro del amor
y olvida el beso
sobre el labio de la nada.
En la orilla de la tarde
susurra el grillo
el eco del silencio.
Tras el espejo
una mirada
esconde la leyenda
de lluvia antigua
jueves, 8 de mayo de 2008
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