La puerta cerrada
esconde deseos sin realizar
postigo entreabierto
de ventana y siesta
huellas que aprendieron
a ser gotas de lluvia
escondidas
en el misterio del follaje.
lágrimas de arena y siglos.
Selene irónica
dibuja sinuosos espejismos
en un adiós sin pañuelo
que olvida su manto ovalado,
y deja que la sombra
prenda velas una noche más.
Mientras ojos sin mirada
parpadean amaneceres
el viento balbucea sinfonías
y olvida el minutero
enroscado a la vida
en el vientre fecundo
de la esperanza
sábado, 12 de enero de 2008
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