Otoño, bruma
las hojas muertas
dan color a la hierba
la luna parpadea
latidos de viento
sin destino.
El banco abandonado,
garabato de plaza vacía
mentira de enamorados
acurruca gorriones
que se atreven a la escarcha
Una mirada azul
un adios sin despedida.
En el farol solitario
de la plaza vacía
de la noche de otoño
de las hojas caídas
brilló una lágrima
que espeja lluvia.
La noche eterna Penélope
peina su cabellera
de misterio y sombra
miércoles, 6 de febrero de 2008
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